Intervenciones de mantenimiento preventivo, desincrustación química y reacondicionamiento que optimizan el rendimiento térmico.
Eliminación de lodos e incrustación salina para restaurar la higiene y eficiencia.
Sustitución de rellenos de PVC, eliminadores de rocío y aplicación de pintura epóxica.
Recuperación de la tasa de transferencia de calor y reducción del consumo de combustible.
Lavado y desinfección bajo normatividad para agua de proceso y consumo potable.
Limpieza de haz de tubos y optimización del circuito de condensación.
Protección anticorrosiva de alto desempeño en estructuras metálicas y pisos.
Control de purga automática por conductividad para ahorro de agua y químicos.
Desincrustación ácida controlada sin afección al metal base.